viernes, 17 de junio de 2016

Me lo pidió mi hijo !


Has trabajado mucho a lo largo de la carrera. Ya estás disfrutando de mucho éxito. Ahora tienes unos kilos de más porque comes compulsivamente en momento de estrés y el trabajo no te permite hacer ejercicio.
Debes aplicar primero lo primero, educación efectiva, tu capacidad y no esperar a que vuestro hijo te diga que quiere verte sano y que le dediques más tiempo. Debes ser ejemplo y modelo para tu familia. No pensar que tu propio cuerpo carezca de importancia y que lo que vale en la vida es el prestigio.
Nuestra tarea fundamental es ponernos en forma y lograr estar sano, fuertes y en forma. Éste es el propósito. La disciplina es tener una alimentación adecuada y ejercicios; descansar y controlar el estrés.
La educación efectiva está en la pasión, el compromiso emocional y generar la chispa de la transformación.
Las causas por las que vale estar sano, poder vivir más para nuestra familia. Si la motivación fuera por un hecho externo solamente, como tener mejor aspecto, un propósito de año nuevo, la llegada del verano, casi siempre perderá su poder.
Si caes en desaliento, porque abandonaste el objetivo de perder peso, es porque no hemos pagado el precio de nuestro propósito, no mantuvimos nuestros valores y motivaciones más profundas.
Debemos cambiar nuestra manera de pensar. Inclusive es más fácil un objetivo superior, un mayor compromiso con mi familia que amo, que un compromiso con uno mismo.