lunes, 1 de diciembre de 2014

5. Instituto de Nutrición de Herbalife. Libro Guía de Nutrición. Capítulo 3. La proteína

La proteína – El "primer" nutriente El origen de la palabra proteína proviene de la idea que las proteínas son esenciales para la vida y el primer nutriente. Un aumento de proteína ayuda a controlar el apetito y a mantener el peso corporal.

La palabra “proteína” procede de la idea de que las proteínas son fundamentales para la vida y que es el primer nutriente. Las vitaminas (vita, que significa vida y amin, proteínas) obtuvieron su nombre de la impresión errónea que los aminoácidos, los fundamentos de la proteína, fueron los componentes esenciales para mantener la vida. El mantenimiento de las cantidades de proteína en los músculos y los órganos es esencial para la vida y el objetivo principal de la adaptación a la inanición. De hecho, una pérdida del 50 por ciento de proteína en el cuerpo es generalmente reconocido como incompatible con la vida.   Las proteínas se encuentran tanto en alimentos de origen animal y vegetal, pero la mezcla de aminoácidos, los fundamentos de la proteína que se encuentra de distintas fuentes, varía. Como resultado, hay 21 aminoácidos comunes (no esenciales) y nueve aminoácidos esenciales. Los aminoácidos esenciales son aquellos que no pueden ser sintetizados de otros aminoácidos, pero deben ser consumidos en la dieta. La manera más usual en que se forman los aminoácidos no esenciales es por el metabolismo de otros aminoácidos. Todos los aminoácidos tienen una estructura básica de nitrógeno alfa-amino y ácido carboxílico. Lo que define su identidad es la cadena lateral denotado como R en el siguiente diagrama: 
    R - C – C – O – O – H  
          NH2 
  Algunos aminoácidos se denominan condicionalmente esenciales, ya que deben ser consumidos en la dieta durante el crecimiento para ofrecer tasas adecuadas de crecimiento, pero algunos se convierten en no esenciales en los adultos que dejaron de crecer. Uno de esos aminoácidos es la histidina, que es esencial para el crecimiento de ratas, pero no las ratas adultas. Muchos de los datos sobre la esencialidad de los aminoácidos se obtiene en las ratas, donde la eliminación de un solo aminoácido es una manera de ver si un determinado aminoácido es esencial. Por ejemplo, la lisina y treonina no se pueden hacer de otros aminoácidos por transaminación y deben incluirse en la dieta. 
Aminoácidos esenciales Histidina      Fenilalanina Isoleucina      Treonina Leucina      Triptófano Lisina       Valina    Metionina  
Aminoácidos no esenciales Alanina       Glicina Arginina      Prolina Asparagina      Serina Ácido Aspártico     Taurina Cisteína       Tirosina Acido Glutámico Glutamina 
Almacenes de proteína y supervivencia 
 La humanidad se adapta muy bien a la desnutrición y al hambre. Esta adaptación se refleja tanto en la manera como el cuerpo almacena la energía y cómo se usan las reservas de energía cuando el consumo de alimentos se reduce o elimina por completo. En un hombre de 70 Kg, el almacenaje más grande de las calorías es en el tejido adiposo en forma de grasa, con alrededor de 135,000 calorías almacenadas como 13.5 Kg de tejido adiposo. Este compartimiento de almacenaje puede ser ampliado en gran medida con la sobrealimentación a largo plazo en individuos obesos. Existen alrededor de 54,000 calorías almacenadas en forma de proteínas, tanto en los músculos como las vísceras. Sólo la mitad de estas calorías pueden ser transportadas como energía, ya que la pérdida del 50 por ciento de las reservas de proteínas en el cuerpo son  conocidos ser incompatible a la vida. Además de ser una fuente de energía, la proteína desempeña un papel funcional en muchos órganos, incluyendo el hígado, y el agotamiento se asocia con alteraciones de la inmunidad a la infección. De hecho, la causa más común de muerte en una epidemia de hambre suele ser la neumonía bacteriana simple. La conservación de proteína es una adaptación estrechamente ligada a la supervivencia durante la inanición aguda. 
Reservas de Energía en el Cuerpo de un Hombre Delgado de 70 kg
Glucógeno Hepático = 400 kcal
Triglicérido de Tejido Adiposo 120,000 kcal
Triglicérido Hepático = 450 kcal
Triglicérido Muscular = 3000 kcal Glicógeno Muscular = 2500 kcal
Los Suplementos con proteínas para el control de peso Los mecanismos que contribuyen a la obesidad son complejos e involucran la interacción de los componentes de comportamiento con los procesos hormonales, genéticos y metabólicos (1–3). Existen pruebas de que ha aumentando modestamente la proporción de proteína en la dieta, mientras que controlar el consumo total de energía, puede mejorar la composición corporal, facilitando la pérdida de grasa y mejorando el mantenimiento del peso corporal después de la pérdida de peso (3-6). Un número de estudios recientes también ha demostrado que una dieta con menos porciones de carbohidratos mejora el control glucémico en individuos sanos y en pacientes con diabetes tipo 2, y en un período de 6 a 12 meses puede conllevar a una mejora de los triglicéridos en ayunas, y la proporción entre el HDL y el colesterol total (7, 8). Sin embargo, la pérdida de peso y el mantenimiento son posibles con una dieta baja o alta en carbohidratos. Los datos anteriores del Registro de Control de Peso sugieren que entre las características comunes de los pacientes que lograron mantener la pérdida de peso a largo plazo fue la aprobación de una dieta baja en grasas y alta en carbohidratos (9). Los datos más recientes indican que las dietas con un contenido moderado de grasa también pueden ser eficaces (10). Sin embargo, se cree que los resultados positivos vinculados con el aumento de proteínas en la dieta se deben a un menor consumo de energía asociado con un aumento de saciedad (8, 11-13), reducción en la eficiencia de energía y/o aumento de la termogénesis (14-16), efectos positivos en la composición corporal, especialmente la masa muscular magra (4, 17, 18) y un mejor control glucémico (18, 19).
  Se conoce bien que bajo la mayoría de condiciones, la proteína es más saciable que el consumo isoenergético de carbohidratos o grasas (8, 11-13). Esto sugiere que un aumento moderado en proteínas, a costa de otros macronutrientes, pueden promover la saciedad y facilitar la pérdida de peso mediante al consumo reducido de energía (20). Se ha observado el aumento de saciedad de las proteínas en una sola comida (21, 22) y en más de 24 horas (23). En un estudio a corto plazo, se examinaron la saciedad y la tasa metabólica durante un período de 24 horas en una cámara de respiración. Durante todo el día, la saciedad fue mayor en el grupo de alta proteína (proteína / carbohidratos / grasa: 30/60/10 por ciento de energía), en comparación con el grupo de alto contenido de grasa (proteína / carbohidratos / grasa: 10/30/60 por ciento de energía). Es importante destacar que este efecto se observó en los períodos después del consumo de un alimento, así como durante las comidas (12).   El balance negativo de energía producido por las dietas altas en proteínas se debe probablemente a un menor consumo espontáneo de energía provocado por una sensación mayor de saciedad (11–13) y un mayor efecto termogénico (14–16). Esta capacidad de dieta moderada más alta en proteínas para limitar la recuperación del peso después de haberlo perdido es ultimadamente el factor determinante de la eficacia. En un estudio de 113 hombres y mujeres con sobrepeso moderado que perdieron de 5 a 10 por ciento de su peso corporal con una dieta muy baja en energía durante cuatro semanas, aquellos que consumieron 18 por ciento de su energía en forma de proteínas (101,7 g / d), durante una fase de control de peso de 6 meses, recuperaron menos peso que los participantes que consumían un 15 por ciento de su energía como proteína (82,7 g / d) (17). A pesar de sólo una diferencia de 3 por ciento de la energía derivada de proteína, los investigadores señalaron que este efecto era independiente de los cambios en el sistema de retención cognitiva, actividad física, el descanso o el gasto energético total y las puntuaciones de apetito, ya que ninguno de estos parámetros fueron diferentes entre los grupos. A pesar de ciertas evidencias de que una dieta alta en proteínas puede disminuir el efecto sobre la saciedad al ser expuesto de forma habitual (24), otros han sugerido que efectos mayores de saciedad por una dieta alta en proteínas son relativamente de larga duración (25-27). En un estudio de 16 semanas, los participantes que consumieron una dieta alta en contenido de proteínas (34%) / baja en grasa (29%) reportaron mayor sensación de saciedad después de comer en comparación con los participantes que consumieron una dieta estándar en proteínas (18%) / mayor en grasa (45%) (27).
REFERENCIAS
1. Skov AR, Toubro S, Ronn B, Holm L, Astrup A. Randomized trial on protein versus carbohydrate in ad libitum fat-reduced diet for the treatment of obesity. Int J Obes Relat Metab Disord 1999;23:528–36 2. Tremblay F, Lavigne C, Jacques H, Marette A. Role of dietary proteins and amino acids in the pathogenesis of insulin resistance. Annu Rev Nutr 2007;27:293–310.  3. Westerterp-Plantenga MS, Lejeune MP. Protein intake and body-weight regulation. Appetite 2005;45:187–90.  4. Westerterp-Plantenga MS, Lejeune MP, Nijs I, van Ooijen M, Kovacs EM. High protein intake sustains weight maintenance after body weight loss in humans. Int J Obes Relat Metab Disord 2004;28:57–64.  5. Layman DK. Protein quantity and quality at levels above the RDA improves adult weight loss. J Am Coll Nutr 2004;23:631S–6S.  6. Layman DK, Evans E, Baum JI, Seyler J, Erickson DJ, Boileau RA. Dietary protein and exercise have additive effects on body composition during weight loss in adult women. J Nutr 2005;135:1903–10.  7. Westman EC, Feinman RD, Mavropoulos JC, et al. Low-carbohydrate nutrition and metabolism. Am J Clin Nutr 2007;86:276–84.  8. Yancy WS Jr, Olsen MK, Guyton JR, Bakst RP, Westman EC. A low- carbohydrate, ketogenic diet versus a low-fat diet to treat obesity and hyperlipidemia: A randomized, controlled trial. Ann Intern Med 2004;140:769– 77.  9. Hill JO, Wyatt H, Phelan S, Wing R. The National Weight Control Registry: Is it useful in helping deal with our obesity epidemic? J Nutr Educ Behav 2005;37:206–10.  10. Phelan S, Wyatt HR, Hill JO, Wing RR. Are the eating and exercise habits of successful weight losers changing? Obesity (Silver Spring) 2006;14:710–6.  11. Astrup A. The satiating power of protein – a key to obesity prevention? Am J Clin Nutr 2005;82:1–2.  12. Westerterp-Plantenga MS, Rolland V, Wilson SA, Westerterp KR. Satiety related to 24-hour diet-induced thermogenesis during high protein/ carbohydrate versus high-fat diets measured in a respiration chamber. Eur J Clin Nutr 1999;53:495–502.  13. Westman EC, Yancy WS, Edman JS, Tomlin KF, Perkins CE. Effect of 6-month adherence to a very low, carbohydrate diet program. Am J Med 2002;113:30–6.  14. Raben A, Agerholm-Larsen L, Flint A, Holst JJ, Astrup A. Meals with similar energy densities but rich in protein, fat, carbohydrate or alcohol have different effects on energy expenditure and substrate metabolism but not on appetite and energy intake. Am J Clin Nutr 2003;77:91–100.  15. Tappy L. Thermic effect of food and sympathetic nervous system activity in humans. Reprod Nutr Dev 1996;36:391–7. 
16. Parker B, Noakes M, Luscombe N, Clifton P. Effect of a high-protein, high- monounsaturated fat weight-loss diet on glycemic control and lipid levels in type 2 diabetes. Diabetes Care 2002;25:425–30.  17. Lejeune MP, Kovacs EM, Westerterp-Plantenga MS. Additional protein intake limits weight regain after weight loss in humans. Br J Nutr 2005;93:281–9.  18. Layman DK, Boileau RA, Erickson DJ, et al. A reduced-ratio of dietary carbohydrate to protein improves body composition and blood lipid profiles during weight loss in adult women. J Nutr 2003;133:411–7.  19. Farnsworth E, Luscombe ND, Noakes M, Wittert G, Argyiou E, Clifton PM. Effect of a high-protein, energy-restricted diet on body composition, glycemic control and lipid concentrations in overweight and obese hyperinsulinemic men and women. Am J Clin Nutr 2003;78:31–9.  20. Tannous dit El Khoury D, Obeid O, Azar ST, Hwalla N. Variations in postprandial ghrelin status following ingestion of high-carbohydrate, high-fat, and high-protein meals in males. Ann Nutr Metab 2006;50:260–9.  21. Blom WA, Lluch A, Stafleu A, et al. Effect of a high-protein breakfast on the postprandial ghrelin response. Am J Clin Nutr 2006;83:211–20.  22. Latner JD, Schwartz M. The effects of a high-carbohydrate, high-protein or balanced lunch upon later food intake and hunger ratings. Appetite 1999;33:119–28.  23. Lejeune MP, Westerterp KR, Adam TC, Luscombe-Marsh ND, Westerterp- Plantenga MS. Ghrelin and glucagon-like peptide 1 concentrations, 24-hour satiety, and energy and substrate metabolism during a high-protein diet and measured in a respiration chamber. Am J Clin Nutr 2006;83:89–94.  24. Long SJ, Jeffcoat AR, Millward DJ. Effect of habitual dietary-protein intake on appetite and satiety. Appetite 2000;35:79–88.  25. Weigle DS, Breen PA, Matthys CC, et al. A high-protein diet induces sustained reductions in appetite, ad libitum caloric intake and body weight despite compensatory changes in diurnal plasma leptin and ghrelin concentrations. Am J Clin Nutr 2005;82:41–8. 26. Leidy HJ, Carnell NS, Mattes RD, Campbell WW. Higher protein intake preserves lean mass and satiety with weight loss in pre-obese and obese women. Obesity (Silver Spring) 2007;15:421–9. 27. Moran LJ, Luscombe-Marsh ND, Noakes M, Wittert GA, Keogh JB, Clifton PM. The satiating effect of dietary protein is unrelated to postprandial ghrelin secretion. J Clin Endocrinol Metab 2005;90:5205–11.  

4. Instituto de Nutrición de Herbalife. Libro Guía de Nutrición. Capítulo 2 . Nuestras dietas han cambiado

Nuestras dietas han cambiado, pero nuestros genes no han cambiado mucho Los seres humanos modernos son 99,9% idénticos genéticamente y aparecieron en la tierra hace unos 50,000 a 100,000 años en África.    
Los seres humanos modernos son 99,9% idénticos genéticamente y aparecieron en la tierra hace unos 50,000 a 100,000 años en África. Durante millones de años antes de ese tiempo, había pre-humanos llamados homínidos. Los vegetarianos pre-humanos que carecían de la capacidad de comer carne no ganaron la lucha evolutiva, y el hombre se convirtió en un omnívoro – que come carne y vegetales. Tenemos dientes caninos en la parte delantera de la boca para desmenuzar carne y los molares en la parte de atrás para moler los cereales. El comer tanto animales terrestres pequeños y grandes como las criaturas del mar, dio una ventaja nutricional distinta en un mundo donde era de suma importancia evitar el hambre. Los animales concentraban los minerales y la vitaminas de los alimentos vegetales que comían, y proporcionaron una fuente suplementaria de aceites de pescado (o ácidos grasos omega-3), así como proteínas de alta calidad que estimularon el crecimiento del cerebro y el cuerpo. Sin embargo, la base de la dieta se mantuvo en gran parte compuesta de alimentos vegetales para la mayoría de los primeros seres humanos. Al comer las plantas, los seres humanos no sólo tuvieron vitaminas y minerales, pero una gran variedad de sustancias vegetales que proporcionaron beneficios claves para la salud, lo cual se discutirá más adelante en este texto, y se conocen por diferentes nombres, como fitoquímicos (fito, lo cual significa planta), los fitonutrientes o sustancias bioactivas. La comunidad de la ciencia nutricional ha tardado en aceptar la contribución de estas sustancias a la dieta, ya que no aportan calorías. Al igual que con las fibras, hay algunos científicos que siguen considerando que estas sustancias no son nutritivas. Esto es importante cuando se trata de la expedición de guías alimenticias y el consumo diario recomendado, donde se ha mantenido aún más importante el objetivo de alcanzar las deficiencias de vitaminas y nutrientes. Hasta la fecha, se ha visto poco reconocimiento en la importancia de volver a una dieta basada en alimentos de origen vegetal y de pescado marino en lugar de carne industrializada y carbohidratos refinados. Nuestros cuerpos reflejan nuestra evolución, lo cual resulta en la capacidad de digerir los alimentos de origen vegetal y animal. Además de nuestros dientes adaptados a lo omnívoro, nuestros intestinos son más largos que los de los carnívoros, pero más cortos que los que se encuentran en los animales vegetarianos. Nuestro intestino delgado de 22 pies puede adaptarse a dietas tan diferentes como una dieta de
solamente animales y una dieta puramente vegetariana, cambiando las cantidades y tipos de enzimas (proteínas especializadas que nos ayudan a digerir los alimentos) que se encuentran en la mayor parte de la superficie del intestino delgado. La superficie de los intestinos se incrementa a través de millones de pequeños pliegues en la superficie de los intestinos llamadas vellosidades. A través de los milenios, al incorporar muchas de las características que se encuentran en nuestros cercanos parientes los primates, que nos precedieron en la tierra, nuestros cuerpos y genética evolucionaron lentamente y por eso no pueden cambiar rápidamente con la tasa de mutación del ADN inherente de 0,5 por ciento por cada millón de años. Algunos cambios se producen en nuestros genes debido a los cambios en la dieta y el medio ambiente. La capacidad para digerir la leche se formó hace aproximadamente 5,000 años. La piel de color más claro en los seres humanos que migraron hacia el norte desde África a Europa maximizó la luz ultravioleta para producir Vitamina D, mientras que preserva el pigmento naranja beta-caroteno para que pueda proteger la piel contra los efectos dañinos de los rayos del sol. Un número de enfermedades, como la anemia de célula falciforme y la fibrosis quística, se deben a mutaciones de genes individuales, que se desarrollaron en respuesta a las amenazas de enfermedades como el paludismo y la epidemia respiratoria. En estas situaciones, un gen normal y uno anormal resultó en una ventaja adaptativa, pero cuando los dos genes anormales fueron heredados, el resultado fue enfermedades graves y posiblemente mortales. Es importante darse cuenta de que los cambios genéticos sólo se producen cuando se confiere una ventaja de supervivencia antes de la edad reproductiva. La naturaleza no tiene mecanismos para garantizar su longevidad más allá de la edad de reproducción. El promedio de vida en el Imperio Romano fue de alrededor de 20 años de edad, mientras que en 1,900, el promedio de vida era de 50 años de edad. Hoy en día, el promedio de vida en muchos países para los hombres es a finales de los 70, mientras que en las mujeres es en los 80. Alrededor del 70 por ciento de la forma en que uno envejece está determinada por el estilo de vida y el medio ambiente, y sólo el 30 por ciento está determinada por sus genes – por lo que el mensaje es que gran parte de su calidad de vida está en sus manos para optimizar a través de una dieta equilibrada y de un estilo de vida saludable y activo. 
El descubrimiento de la agricultura modifica nuestro suministro de alimentos 
Hace unos 10,000 años, el planeta surgió de 120,000 años de la Edad de Hielo, por razones desconocidas. Se produjo un aumento en la temperatura promedio de la tierra. Como resultado del aumento de la temperatura, se cree que se produjo una mutación espontánea en el trigo, haciendo que el trigo se aferrara a su semilla, en vez de dispersarse con el viento. Este desarrollo permitió al hombre imitar a los roedores y almacenar los granos para el invierno. Ya que los granos tienen un máximo de 20 a 30 veces las calorías por bocado de frutas y vegetales, el descubrimiento de la agricultura hizo posible el desarrollo de ciudades organizadas alrededor de un estilo de vida agrícola. La agricultura le dio a la humanidad el tiempo libre para desarrollar la civilización, con todos sus aspectos positivos y negativos. Los cultivos fueron domesticados también. Con el tiempo, los cultivos y animales domesticados fueron introducidos a nuevas áreas, y con cada área nueva, más especies de animales fueron domesticados. La siguiente fase agrícola en Europa fue el cultivo de árboles que deben ser cultivados por injerto, como manzanas, peras, ciruelas y cerezas. En la misma época, las plantas silvestres que en un principio se establecieron como malas hierbas fueron domesticadas, como los rábanos, el centeno, nabos, remolacha, puerro y lechuga. Muchos de los cultivos principales de hoy ya habían sido domesticados para la época del Imperio Romano,. Después de 1,500, las vastas llanuras fértiles del Nuevo Mundo trajeron un enriquecimiento para el suministro de alimentos del mundo. La domesticación de los cultivos y el ganado se originaron de forma independiente en algunas partes del mundo. Esto sugiere que, dado el tiempo suficiente, los seres humanos habrían finalmente domesticado plantas y animales en muchas áreas del mundo, aunque la práctica no había emigrado de un terreno a otro. Por ejemplo, hay pruebas de que en China el arroz, el mijo y los cerdos fueron domesticados de forma independiente alrededor de 6,500 a.C. Alrededor de 3,500 a.C., los sudamericanos domesticaron papas, mandioca, cuyos y llamas. En Mesoamérica, independiente de los acontecimientos en Sudamérica, el maíz, el frijol, la calabaza y el pavo fueron domesticados alrededor de 3,500 a.C. Alrededor de 2,500 a.C., los nativos americanos en el este de los Estados Unidos domesticaron las girasoles y las plantas de la familia quenopodiácea, pero no los animales. El maíz, el frijol, la calabaza y el pavo que los exploradores encontraron al llegar a Norteamérica fueron traídos de Mesoamérica. El ñame (camote) africano y
aceite de palma fueron domesticados alrededor de 3,000 a.C., en el oeste de África tropical. 
La evolución cultural se movió rápidamente para cambiar nuestra dieta y estilo de vida 
La evolución cultural, incluyendo los avances en la agricultura y la producción de alimentos industrializados en los últimos 100 años, ha dado lugar a una distorsión de nuestra dieta. Nuestros genes nos hacen aún desear los sabores dulces y las grasas, pero los alimentos que encontramos en nuestro ambiente moderno tienen poca o ninguna similitud a los alimentos con los que evolucionó la humanidad. 
La epidemia moderna de obesidad se desarrolló en los últimos 20 años 
Para los 1,980s, la dieta americana fue lo mejor que el hombre moderno pudo concebir para que coincidiera con nuestros gustos americanos, según lo articuló Madison Avenue. La comida era barata en comparación al costo en otros países, pero estas ventajas resultaron ser menos óptimas para nuestra salud. Además, el automóvil, la suburbanización con largos viajes, la televisión, la computadora y la falta de actividad física durante el trabajo, han contribuido a una disminución diaria en la quema de energía calculado alrededor de 800 calorías por día. Las dietas con más azúcar, grasa y calorías, combinadas con la disminución en la quema de energía, han llevado a una epidemia de la obesidad moderna. Los seres humanos se adaptan bien a la inanición, ya que conseguir comida era la manera principal para la supervivencia hasta la revolución industrial. La adaptación a la inanición, que alguna vez fue tan importante para la supervivencia del hombre, ahora es algo inadaptado, llevando a la prominencia de la obesidad como la enfermedad nutricional más prevalente en los Estados Unidos. De acuerdo con la Dirección General de Salud Pública, dos tercios de la población padece de sobrepeso u obesidad. Estos son cálculos según las encuestas de población, y el patrón se repite en todo el mundo. Se estima que la obesidad en todo el mundo se duplicará en los próximos 30 años. 
Comprendiendo las interacciones de genes nutrientes 
Nuestros genes se desarrollaron para poder sobrevivir tanto al hambre y la infección en un mundo donde la salubridad y una nutrición predecibles eran
desconocidos. El cuerpo humano evolucionó a varios niveles de sistemas a prueba de fallos. Entre ellos, la capacidad de interconvertir proteínas, carbohidratos y grasas en cierta forma permitieron que los humanos sobrevivieran en distintos ambientes con diferentes alimentos. La naturaleza no ayuda a personalizar su consumo de alimentos para prolongar su vida y mejorar su calidad de vida. La forma en que la naturaleza distribuye las calorías e interconvierte los elementos de un alimento a otro se basa principalmente en la adaptación a la escasez de alimentos e inanición. No había forma que nuestros cuerpos podrían haber previsto la era moderna de comida rápida con alto contenido calórico, alto contenido de grasas, alta cantidad de azúcar, el desequilibrio de grasas saludables y no saludables, y muy poco de los fitonutrientes necesarios para optimizar nuestra salud. 

lunes, 17 de noviembre de 2014

3. Instituto de Nutrición de Herbalife. Libro Guía de Nutrición. Capítulo 1. Nutrición Integrada – Alimentos y suplementos

Una nutrición completa incluye el consumo de suplementos dietéticos y una dieta saludable que le proporcionen la seguridad de que usted recibe todos los días la proteína, vitaminas y minerales necesarios.

Introducción. El interés en los beneficios de la nutrición procedente de alimentos y suplementos dietéticos nunca fue mayor, pero al mismo tiempo, la confusión generada por la mayoría de la información disponible en Internet y en los medios de comunicación sigue aumentando. Entre alimentos y suplementos siempre ha existido una relación discutible y algunas veces conflictiva, ya que ambos son representados como „suministradores‟ de una nutrición completa.  Por un lado, se dice que los alimentos  proporcionan la nutrición necesaria cuando se consumen las porciones diarias recomendadas de cada uno de los grupos básicos de alimentos. Con los avances de la ciencia de la nutrición, es evidente que el suministro de alimentos hoy en día no proporciona una dieta óptima. Las recomendaciones dietéticas se prescriben para tratar de proporcionar una nutrición completa por medio de los alimentos, pero los alimentos necesarios para lograr un balance adecuado pueden resultar demasiado costosos o difíciles de preparar para el consumidor medio. Ser obeso e ingerir demasiadas calorías no garantiza un consumo adecuado de vitaminas y minerales, ya que es posible ingerir demasiadas calorías y no suficientes nutrientes esenciales.  Por otro lado, algunas veces se recomiendan suplementos dietéticos sin tener en cuenta la índole de la dieta y asumiendo que éstos proporcionan beneficios con cualquier dieta. Es cierto que los suplementos dietéticos no sustituyen un patrón de una dieta mala sino que deberían usarse en combinación con una dieta saludable. Sin embargo, la mayoría de los consumidores carecen de la habilidad para controlar su ingestión de la mayoría de nutrientes, vitaminas, minerales y fitonutrientes de los alimentos que consumen. Por lo tanto, los suplementos proporcionan una fuente adicional de nutrientes, vitaminas, minerales y fitonutrientes, calculada para apoyar una dieta general que incorpora los descubrimientos científicos sobre nutrición más recientes. Como opción para los consumidores interesados en una mejor nutrición, la administración segura de suplementos debe ser acompañada de un conocimiento adecuado de la dosis normal y segura para cada uno de los suplementos diarios, así como del seguimiento de los parámetros de una dieta saludable. 

Una nutrición completa incluye consumir ambos suplementos dietéticos y una dieta saludable para asegurarnos que estamos recibiendo las proteínas, vitaminas  y minerales que necesitamos diariamente. El objetivo de este libro es proporcionarle información básica sobre nutrición, incluyendo tanto los alimentos como los suplementos dietéticos.    

Interacciones entre alimentos y  nutriente con nutriente  

Un nutriente muy importante – conocido como macronutriente – es un componente de los alimentos que se consumen en grandes cantidades, a diferencia de las vitaminas, minerales o a los fitonutrientes antioxidantes derivados de las plantas. Los macronutrientes alimenticios incluyen los carbohidratos, las proteínas y los lípidos y estos ocurren la mayor parte del tiempo al combinar los alimentos. Cada una de estas clases de macronutrientes juega un papel clave en el metabolismo humano. Sin embargo, estos macronutrientes no se ingieren usualmente en su forma pura, sino más bien en una matriz de alimentos integrales, y la mayoría de alimentos contienen más de un macronutriente. Algunas personas pueden pensar que los frutos secos, por ejemplo, contienen grasa, pero éstos también contienen proteína. Además, los vegetales, los cuales son principalmente carbohidratos, también contienen restos de grasa. Un vegetal contiene carbohidratos al igual que una chocolatina, pero el impacto de estos dos alimentos en el cuerpo humano es muy distinto. 

Los macronutrientes no cuentan toda la historia   La simplificación de los alimentos en categorías de proteínas, lípidos o carbohidratos, puede resultar engañosa. Tradicionalmente, los dietistas han usado lo que se denomina como un sistema de intercambio para clasificar los alimentos basándose en el macronutriente predominante – de modo que los alimentos son divididos en intercambios de carbohidratos, intercambios de proteínas o intercambios de lípidos, lo que implica que todos los alimentos dentro de cada una de las listas son intercambiables. Pero, a menudo, los alimentos en estas listas no son equivalentes: Una rebanada de pan integral proporciona más vitaminas, minerales y fibra que una rebanada de pan blanco, sin embargo ambos están considerados como un intercambio de carbohidratos. Cuando

usamos este sistema, al seleccionar alimentos sin tener en cuenta otros aspectos no- nutritivos como el contenido de fibra o el contenido de fitoquimicos, ello puede resultar en una dieta poco saludable por tener un bajo contenido de fibra, un alto contenido de carbohidratos y grasas refinadas, y carecer de fitoquímicos, vitaminas y minerales esenciales.    

Figura 1: La interacción de los nutrientes principales en el cuerpo humano  

 Los humanos han evolucionado para evitar el hambre pero no para revertir el sobrepeso y la obesidad. Si comemos más calorías de las que quemamos en un día cualquiera, el exceso calórico se convertirá en grasa. La grasa excesiva y los hidratos de carbono refinados se convertirán con más facilidad en grasa ambos,

bioquímicamente y por medio de la estimulación de ciertas hormonas que optimizan la acumulación de energía. La proteína también puede convertirse en grasa pero de una forma menos eficiente, lo cual lleva a muchas personas a pensar que la proteína no puede convertirse en grasa. Sí puede, pero su papel principal es mantener la masa corporal magra. El ignorar la ingesta de proteínas puede ser peligroso. En sociedades donde la proteína es difícil de obtener, hay una reducción de la masa corporal, y por lo tanto un menor requerimiento de calorías. Los cambios hormonales antes de nacer pueden programar una corta estatura para individuos en sociedades donde la comida es escasa, como una forma de reducir la cantidad de alimentos necesarios para mantener una masa corporal magra.   El cuerpo almacena nutrientes esenciales de forma distinta a la que los ingiere por medio de la dieta. El cuerpo almacena únicamente 300 gramos, ó 1,200 calorías, de carbohidratos en forma de glicógeno en el hígado y en los músculos, sin embargo almacena entre 130,000 y 160,000 calorías de grasa en unos 13,500 gramos de grasa o más en personas obesas o con sobrepeso. El cuerpo también almacena 54,000 calorías de proteína en aproximadamente 13,500 gramos de músculo y órganos vitales. Sin embargo, únicamente la mitad, ó 27,000 calorías de esta energía está disponible debido a que la reducción de más del 50 por ciento de la proteína del cuerpo es incompatible con la vida.  Las interacciones de nutriente con nutriente descritas anteriormente permiten que los seres humanos sobrevivan en entornos alimentarios muy distintos. Desde la dieta esquimal basada en grasa de ballena, a la dieta de los habitantes del Himalaya, en el Sur de Asia, de bajo contenido en grasas y alto contenido en carbohidratos procedentes de la masticación de raíces y vegetales. Estas adaptaciones permiten la supervivencia hasta la edad de la reproducción sexual, lo cual es la única preocupación de nuestra naturaleza evolutiva. Por otro lado, el sobrepeso y la obesidad como resultado del consumo excesivo de calorías puede contribuir al riesgo de desarrollar enfermedades crónicas relacionadas con el proceso de envejecimiento, incluyendo enfermedades del corazón, diabetes, formas comunes de cáncer y Alzheimer.   Una nutrición equilibrada, en lo que se refiere a los principales nutrientes, implica los principios siguientes:                          1. Consuma proteína en la cantidad apropiada a su masa corporal magra.         2. Consuma grasas saludables en el balance apropiado a su masa corporal magra, teniendo en cuenta las calorías escondidas en la grasa

invisible. Aumente el consumo de grasas omega-3 por medio de alimentos y suplementos, a la vez que limita la ingestión de grasas omega-6, reduciendo el consumo de aceites vegetales procesados y sustituyéndolos por el aceite de oliva – una fuente de grasas saludables omega-9, en lugar de las grasas y aceites saturados omega-6 que se usan para cocinar. 

3. Consuma hidratos de carbono saludables procedentes de plantas con fibra comestible, minimizando el consumo de carbohidratos refinados como panes, dulces, bollería, pasteles, patatas fritas, galletas y  tentempiés.  

Suplementos dietéticos Las personas que siguen dietas con frecuencia y limitan sus calorías a un mínimo con la intención de perder peso, a menudo toman un complejo de vitaminas y minerales para un “seguro nutricional”. Cuando el consumo de calorías es bajo, a menudo resulta difícil obtener todos los niveles recomendados de vitaminas y minerales. Para las personas que desean perder peso, es importante que controlen sus dietas y se aseguren que consumen suficientes cantidades de nutrientes beneficiosos.  

Las mujeres premenopáusicas representan otro grupo que a menudo se beneficiará de los suplementos ya que, con frecuencia, sus dietas carecen de hierro y calcio. Muchas mujeres evitan los productos lácteos ricos en calcio porque creen que “engordan”. Además, las mujeres en este grupo de edad tienden a seguir dietas frecuentemente y reducen la ingestión de proteína en el proceso, lo cual lleva a una ingestión insuficiente de hierro y zinc. Durante los años de fertilidad femenina, las pérdidas mensuales de hierro necesitan ser restituidas por medio de fuentes alimenticias y/o suplementos.

Evidencia de que las vitaminas y los minerales promueven la salud pública 

 La controversia acerca del papel de las vitaminas continúa existente en diarios y publicaciones médicas. Estas publicaciones comparan las vitaminas con las drogas y aseguran que las vitaminas no tienen ningún beneficio, aunque muchos de estos

doctores y proveedores de salud desconocen los numerosos estudios científicos que apoyan el uso de vitaminas y minerales. 

 Existe una idea generalizada de que los estadounidenses consumen la cantidad adecuada de vitaminas, minerales y fitonutrientes. Las enfermedades típicas causadas por deficiencia como el escorbuto, el beriberi, la anemia perniciosa y raquitismo son muy infrecuentes. Sin embargo, y según la mayoría de las investigaciones científicas, está claro que el daño metabólico ocurre a niveles entre el nivel causado por la enfermedad carencial aguda del micronutriente y la dosis alimentarias recomendadas (RDA, por sus siglas en inglés). La cantidad óptima de ácido fólico y zinc verdaderamente requeridas es la cantidad que minimiza el daño al ADN y extiende la vida saludablemente, lo cual significa una cantidad superior a la considerada necesaria para prevenir una enfermedad aguda. La dieta de la mayoría de estadounidenses no proporciona la dosis diaria recomendada de vitaminas y minerales imprescindible para una buena salud.. Se ha demostrado que los suplementos vitamínicos con ácido fólico  previenen los defectos del tubo neural y mejoran la función inmune. (Ames BN. A role for supplements in optimizing health: the metabolic tune-up. Arch Biochem Biophys. 2004 Mar 1;423(1):227-34. Review. PubMed PMID: 14989256) 

 Existen tres argumentos científicos que apoyan el uso de las vitaminas y los minerales. Primero, estos pueden ayudar a aumentar la ingestión a los niveles recomendados. Segundo, aumentar la ingestión total de vitaminas y minerales, posiblemente a niveles que superan las recomendaciones actuales para un consumo adecuado puede ayudar a lograr una función y un estatus óptimo de los nutrientes. Finalmente, la ingestión adecuada de ciertos micronutrientes puede ser beneficiosa de formas aun más asombrosas, como por ejemplo, las mujeres que consumen ácido fólico durante el embarazo pueden reducir el riesgo de defectos del tubo neural en los niños.

  Embarazo y defectos de nacimiento  Uno de cada 30 bebés en los Estados Unidos nace con un defecto grave. Cada año, alrededor de 3,000 embarazos están afectados por lo que se conoce como malformaciones del tubo neural (NTD, por sus siglas en inglés), como la espina bífida – una abertura en la columna vertebral que no logra cerrarse, o la anencefalia – un bebé sin cerebro. Desde 1980, más de una docena de estudios han analizado el ácido fólico y

su papel en la disminución de la incidencia de los defectos del tubo neural. Posiblemente, el más importante de estos estudios, el ensayo clínico aleatorio en 1991 del United Kingdom Medical Research Council, descubrió que el uso del ácido fólico puede reducir el riesgo relativo de defectos del tubo neural en más de un 70 por ciento (MRC Vitamin Study Research Group, Lancet 1991). Un año después, el U.S. Public Health Service se basó en esta información para hacer recomendaciones sobre el ácido fólico, declarando que las mujeres capaces de quedarse embarazadas debían tomar 400 µg de ácido fólico una vez al día. El U.S. Food and Drug Administration (FDA) siguió esta recomendación requiriendo que todos los productos elaborados con granos enriquecidos debían contener cantidades adicionales de ácido fólico, y aprobando el uso de declaraciones de salud para productos que contienen cantidades significativas de esta vitamina. Los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) sugieren que el consumo de ácido fólico suplementario podía reducir significativamente ese número incluso más allá de lo que se había logrado hasta el momento con la fortificación de productos de grano enriquecido, de modo que podrían prevenirse alrededor de un 80 por ciento de estos defectos de nacimiento.

 Pronto surgieron programas educativos que se enfocaban en mujeres en edad reproductiva, profesionales sanitarias, grupos feministas y legisladoras. Estudios de vigilancia conducidos en la China, Canadá y Estados Unidos demostraron que los programas de fortificación disminuyeron dramáticamente la prevalencia del NTD y que aumentó el conocimiento sobre el ácido fólico entre las mujeres. Entre 1995 y 2000 el porcentaje de mujeres entre 18 y 45 años que había escuchado acerca del ácido fólico aumentó más de un 50 por ciento. Sin embargo, solamente el 10 por ciento sabía la dosis correcta y, en realidad, solamente un tercio tomaba la vitamina diariamente. Así, aunque por lo menos parte del mensaje sobre el ácido fólico alcanzó un objetivo de población femenina, no todas se beneficiaron de esta información. 

Función inmune  El estado nutricional y la dieta son dos factores clave que afectan la respuesta inmune del cuerpo. Estudios recientes indican que el uso de complejos vitamínicos, junto con una buena dieta, es una herramienta eficaz para mantener un sistema inmune saludable y por lo tanto mejorar la calidad de vida en general. Las pruebas para comprobar el estado inmune son relativamente fáciles, ya que, a diferencia de las

enfermedades cardiovasculares y el cáncer, los marcadores biológicos de la función inmune validados están disponibles.   

Conclusión

Un enfoque  sobre la nutrición integrada considera una dieta completa, incluyendo los alimentos y los suplementos dietéticos. El mito de que todo puede ser obtenidos por medio del consumo de los grupos básicos de alimentos es simplemente eso: un mito.  Muchos individuos en nuestra sociedad moderna no logran satisfacer sus necesidades por medio de su dieta  y necesitan tomar suplementos.  La industrialización de los suministros alimenticios ha llevado a una dieta con menor diversidad. El consumo monótono de unos pocos grupos de alimentos puede llevar fácilmente a una ingesta subóptima de muchos micronutrientes, incluso en individuos que ingieren calorías excesivas de alimentos grasos y ricos en azúcar. Un consumo subóptimo de frutas y vegetales es otro factor que hace necesaria la toma de los suplementos. El campo de la ciencia de la nutrición realiza descubrimientos todos los días, y los suplementos se encuentran a menudo donde el público puede disponer de ellos. Mediante una educación apropiada, los individuos pueden aprender a combinar los suplementos que van más allá de las multivitaminas/multiminerales mencionados previamente. Los suplementos antioxidantes de varios tipos, así como los suplementos  que ayudan a restaurar el balance de grasas proinflamatorias y antiinflamatorias en la dieta y apoyar la función inmune, están ganando popularidad. Únicamente un enfoque de la nutrición integrada permitirá a los individuos obtener un beneficio completo de estos suplementos.   

Referencias Nutrition; An Integrated Approach, Ruth Pike and Myrtle Brown, John Wiley & Sons, 1975, pp 4–8. “Fundamentals of Nutrition”, Course Syllabus, University of Vermont. Biospace.com “Pharmacogenomic Medicine: Technology Outpacing the Health Care System.”

AAAS symposium on “Gene-diet Interactions in Coronary Heart Disease,” AHA press release 2/14/98. Attenuated hypercholesterol response to a high-cholesterol diet in subjects heterozygous for the apolipoprotein A-IV-2 allele,” Weiberg et al, N Engl J Med, Vol. 331, No.11, pp 706–710. “Attacking Heart Disease at Its Genetic Base”, Agricultural Research, 7/99. Symposium: Interactions of Diet and Nutrition With Genetic Susceptibility in Cancer, Journal of Nutrition, Vol. 129, 2/99, pp 550S–551S.

2. Instituto de Nutrición de Herbalife. Libro Guía de Nutrición. Introducción


Por más de 50,000 años, los humanos han desarrollado un gran instinto de supervivencia a través del almacenamiento de grasas como consecuencia del “genotipo ahorrador”. Durante los últimos 200 años, los cambios en la dieta y el estilo de vida de los humanos han superado la habilidad de este genotipo para adaptarse a los cambios ambientales, resultando en miles de millones de personas con problemas de obesidad en el mundo actual. 

Aunque los estudios muestran que el hombre primitivo, cazador-recolector, comía más de 800 tipos de plantas diferentes , hoy en día, en muchos países, el promedio de consumo se limita a tres porciones de frutas y verduras al día, lo que significa deficiencia en antioxidantes naturales, fotoquímicos, vitaminas y minerales esenciales para la buena salud. Comúnmente, los alimentos altamente procesados con almidones, azúcares, grasas y aceites refinados no contienen los nutrientes esenciales que se encuentran en alimentos nutritivos como las frutas y las verduras, pero si tienen más calorías en cada bocado . 

Al mismo tiempo, los aparatos que ahorran esfuerzo y los avances en los medios de transporte durante los últimos 30 años han contribuido a un estilo de vida altamente sedentario . Una epidemia global de obesidad y enfermedades crónicas, cifras subestimadas con única base en el índice de masa corporal (IMC), está arrasando con el planeta a medida que la industrialización y los estándares de vida mejorados se han expandido a las áreas rurales. 

Ciertos grupos étnicos, incluyendo asiáticos, indios asiáticos, latinos y los indígenas americanos, son genéticamente susceptibles al síndrome metabólico debido a la acumulación de la grasa visceral que resulta en inflamación sin ser reflejada en sus índices de masa corporal. Se estima que durante los próximos 10 años, la mayoría de las enfermedades cardíacas serán asociadas a la diabetes tipo 2, con multiplicación significativa en China, India, Asia Suroriental, México y Latinoamérica. 

Existe una necesidad urgente de desarrollar posibles soluciones con énfasis en las redes de apoyo social y métodos innovadores para la integración de una dieta balanceada y un estilo de vida saludable, a través de medios gratificantes a nivel personal, ya sea con incentivos financieros o sociales. 

El Instituto de Nutrición de Herbalife ha reunido algunas de las mentes más prestigiosas dentro de la ciencia de la nutrición del mundo de hoy para este proyecto educativo que le ofrece, no sólo la más reciente información a su disposición, sino también la integración de esta información a materiales que usted puede usar para personalizar su nutrición y estilo de vida. Nunca había sido tan importante entender la ciencia de la nutrición, ya que hoy en día la población mundial está atravesando una transición global en términos de nutrición.  

1. Instituto de Nutrición de Herbalife. Libro guía de Nutrición

El Libro de Nutrición le proporcionará la información básica para entender la ciencia detrás de las siguientes recomendaciones para alcanzar una alimentación balanceada:
1. Consumir la cantidad adecuada de proteínas en proporción al peso muscular del cuerpo.
2. Consumir la cantidad apropiada de grasas sanas: es importante llevar una dieta baja en grasa ya que cada gramo de grasa proporciona 9 calorías, comparadas a sólo 4 calorías por gramo de las proteínas y los carbohidratos. Aumente el consumo de grasas omega-3 a través de suplementos y alimentos, y limite el consumo de grasas omega-6, reduciendo los aceites vegetales procesados. Use aceite de oliva, fuente de grasas omega-9, en lugar de los aceites de cocina ricos en grasas omega-6.
3. Consumir carbohidratos saludables provenientes de alimentos de origen vegetal con fibra alimenticia y reducir al mínimo el consumo de carbohidratos refinados como los panes, repostería, pasteles, papas fritas, bocadillos y galletas.
4. La mayoría de las personas no reciben la cantidad diaria recomendada (RDA) de varias vitaminas y minerales fundamentales para mejorar la salud y prevenir enfermedades. Se ha demostrado que el suplemento de vitaminas para prevenir defectos del tubo neural y mejorar la función inmune.
CONCLUSIÓN
Un enfoque sobre la nutrición integrada abarca la dieta en general, incluyendo los alimentos y suplementos alimenticios. El mito de que todos los nutrientes se pueden obtener consumiendo los grupos alimenticios primarios es simplemente eso: un mito. Muchos individuos en la sociedad moderna no obtienen los nutrientes necesarios en su dieta y necesitan suplementos alimenticios.
La industrialización del suministro de alimentos ha conducido a menos diversidad en la dieta. El consumo monótono de algunos de los grupos alimenticios puede conducir fácilmente al consumo deficiente de muchos micronutrientes, incluso en el caso de individuos que consumen en exceso calorías provenientes de grasas y azúcares. El consumo deficiente de frutas y verduras es otro factor que hace de los suplementos alimenticios una fuente indispensable.
En el campo de la ciencia de la nutrición se hacen descubrimientos cada día, y los suplementos son el medio donde aquellos avances son puestos a disposición al público. A través de una educación apropiada, las personas pueden aprender a combinar suplementos que van más allá de los multiminerales y multivitaminas esenciales. Se están popularizando los suplementos antioxidantes de varios tipos, así como los suplementos que ayudan a restablecer el equilibrio de las grasas pro-inflamatorias y antiinflamatorias en la dieta y apoyar la función inmune. Educar con un enfoque sobre la nutrición integrada permitirá que las personas obtengan todos los beneficios de estos suplementos.
Esperamos sus comentarios para enviarles la siguiente información detallada:

Capítulo 1
Nutrición Integrada – Alimentos y suplementos
Una nutrición completa incluye el consumo de suplementos dietéticos y una dieta saludable que le proporcionen la seguridad de que usted recibe todos los días la proteína, vitaminas y minerales necesarios.




Capítulo 2
Nuestras dietas han cambiado, pero nuestros genes no han cambiado mucho
Los seres humanos modernos son 99,9% idénticos genéticamente y aparecieron en la tierra hace unos 50,000 a 100,000 años en África.

Capítulo 3
La proteína – El "primer" nutriente
El origen de la palabra
proteína proviene de la idea que las proteínas son esenciales para la vida y el primer nutriente. Un aumento de proteína ayuda a controlar el apetito y a mantener el peso corporal.




Capítulo 4
Carbohidratos, fibras dietéticas y azúcares simples
Los carbohidratos están formados por átomos de carbono, hidrógeno y oxígeno, y sin nitrógeno, y se dividen en azúcares como la glucosa y la fructosa o son excretados del cuerpo en una forma no digerida.

Capítulo 5
Equilibrando el consumo de grasas en la dieta
En gran medida, somos lo que comemos, sobre todo cuando se trata del consumo de grasas en la dieta.




Capítulo 6
Vitaminas y minerales
A nivel mundial, las deficiencias de vitaminas siguen ocurriendo en muchos países grandes como India y China, tanto en las poblaciones rurales y urbanas.

Capítulo 7
Los coloridos fitonutrientes, invisibles para la salud
Es posible que el hombre antiguo tuvo que encontrar la manera de sobrevivir bajo distintos entornos, pero fue la rica diversidad del mundo vegetal que proporcionó los antecedentes para la evolución del hombre.




Capítulo 8
Especias y hierbas
Se define como hierba alimenticia la hoja de una planta cuando se utiliza para cocinar, pero cualquier otra parte de la planta, a menudo seca, puede ser una especia.

Capítulo 9
La frecuencia y el tiempo de las comidas
Muchas personas creen que comer más de tres comidas al día mejorará su nutrición y la capacidad para lograr y mantener un peso corporal saludable.




Capítulo 10
Condiciones vinculadas con el equilibrio energético y la obesidad
La obesidad es el trastorno nutricional más común en los Estados Unidos. En el mundo en general, el número de personas sobrealimentados es ahora mayor que el número de personas desnutridas, por primera vez en la historia humana.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Nutrición equilibrada. Dr. David Heber

David Heber, M.D., Ph.D., F.A.C.P., F.A.S.N, es un experto reconocido en nutrición alrededor del mundo. Como presidente del Consejo Consultor de Nutrición y del Instituto de Nutrición de Herbalife, él cree que una nutrición equilibrada y el ejercicio frecuente pueden llevar a un cambio positivo. “Una nutrición equilibrada significa obtener las cantidades adecuadas de nutrientes clave”, dice Heber, un consultor de Herbalife desde 2005, cuyos intereses principales de investigación son el tratamiento de la obesidad y la investigación sobre los beneficios de una buena nutrición.

 Heber dice que los resultados positivos se obtienen gracias a una dieta que consiste de la proporción adecuada de proteína, grasa, carbohidratos y fibra. “Hasta el 30 por ciento de nuestras calorías diarias de grasas saludables, el 40 por ciento de carbohidratos y un 30 por ciento de proteínas”, nos dice. “Cuando se trata de las grasas, es importante comer menos grasas saturadas y más Omega 3. Y no debemos olvidar comer 25 gramos de fibra cada día. Además, ningún programa de nutrición es equilibrado sin descanso, ejercicio e hidratación”.

David Heber cree que el poder de la nutrición combinado con el ejercicio es lo que realmente conduce a un cambio significativo, por lo tanto, ha estado trabajando para difundir el mensaje de cómo nuestros productos apoyan una vida activa y saludable. “Las opciones de reemplazos alimenticios ricos en proteínas, como el Batido Nutritivo Fórmula 1, son parte de la filosofía de nutrición de Herbalife”, nos dice. “Los productos como estos pueden ayudarte a alcanzar tus metas nutricionales”.

 Logros profesionales de David Heber: Ha sido incluido en la lista de las “Mentes Científicas más Influyentes del Mundo: 2014” (The World’s Most Influential Scientific Minds: 2014), por la agencia Thomson Reuters. Parte del uno por ciento de los científicos cuyo trabajo fue consultado por otros autores de artículos científicos en el campo de las Ciencia Agrícolas, entre el 2002 y 2012, de acuerdo a una encuesta realizada por Thomson Reuters. Ha sido incluido en varias ocasiones en “Los Mejores Doctores en América” y “Quién Es Quién en América”. Además de escribir más de 225 artículos científicos de evaluación por pares y varios textos profesionales, también ha escrito cuatro libros para el público: “Natural Remedies for a Healthy Heart”, “The Resolution Diet”, “What Color Is Your Diet?” y “The L.A. Shape Diet”. Obtuvo una licenciatura en química, con honores magna cum laude, de la Universidad de California, Los Ángeles, en 1969; un doctorado de la Escuela Médica de Harvard, en 1973; y un Ph.D. en fisiología de UCLA, en 1978. Está acreditado por el Consejo Americano de Medicina Interna en medicina interna, endocrinología y metabolismo y es un especialista médico certificado en nutrición. David Heber es profesor emérito. Está afiliado con Herbalife y no hace representación de la Universidad de California. - See more at: http://www.herbalifespotlight.com/es/2014/03/david-heber-ensures-that-herbalife-products-support-balanced-nutrition/#sthash.5EorfLqN.dpuf

martes, 28 de octubre de 2014

Quiere comer mejor ? 6 soluciones para mejorar su dieta.








A pocos pasos simples pueden ayudarle a comer mejor y mejorar su dieta en general.

Cuando su dieta no es tan buena como te gustaría que sea - y usted sabe que le gusta comer mejor - a veces es difícil saber por dónde empezar. Hay tanta información flotando alrededor acerca de lo que constituye una "dieta saludable" - pero las fuentes no siempre pueden estar de acuerdo. ¿Comer mejor significa que usted debe ir sin gluten? O vegetariano? ¿Va a tener una mejor dieta si usted come sólo alimentos crudos? ¿O hay que comer como un hombre de las cavernas? Siempre habrá tendencias en dietas y consejos de dieta, pero sólo porque "todos lo hacen" no quiere decir que la última moda de la dieta es la adecuada para ti. El truco es encontrar maneras de comer mejor a partir de ahora.

Comer Mejor - Que sea personal
Los componentes básicos de una dieta saludable son realmente muy simples - la proteína magra, un montón de verduras y frutas, algunos almidones en forma de granos o los granos enteros, un poco de grasas "buenas" para el sabor, y fluidos para mantenerse hidratado. A continuación, se pone todo eso en un patrón de comida que usted puede vivir.

La clave en todo esto es encontrar los alimentos que usted realmente disfrute de la comida y que son también buenos para usted.  Ellos están ahí fuera - confía en mí. Con literalmente miles de alimentos para elegir, usted debería ser capaz de encontrar - con un poco de experimentación - un montón de cosas para comer que llenan los requisitos.

Hay un montón de verduras de hoja verde que puede probar que ofrecen un perfil nutricional excelente.

Seis consejos para una mejor alimentación:
Hacer elecciones saludables de proteínas
Uno de los problemas en la elección de qué comer con proteínas es que - si no tienes cuidado - usted puede terminar comiendo una gran cantidad de grasa, también. Si los cortes grasos de carne, salchichas y carne de res molida son su gusto de proteínas, tiene que empezar a pensar en lo que usted estaría dispuesto a comer en su lugar. Un primer paso fácil es deshacerse de la carne de res molida y reemplazarlo con pechuga de las aves de corral de tierra - en la mayoría de las recetas, la diferencia no es tan notable. Cuando esté listo para intentar agregar más pescado a su dieta, es posible que trate de comenzar con algo familiar , el camarón o atún en lata. Los frijoles enlatados son convenientes, sabor suave y muy baja en grasa - usted puede hacer un guiso vegetariano, añadirlos a las sopas, o girar en la licuadora con un poco de aceite de oliva y el ajo para un chapuzón saludable para verduras crudas.

Coma más frutas y verduras
Los que no comen suficientes frutas y verduras a menudo dicen que no es porque no les gusta - es sólo que no siempre se tienen a la mano, o que estos alimentos se echan a perder. La solución temporal es más fácil aquí para abastecerse de su congelador con frutas y verduras de carga sueltos - frutas y verduras congeladas son tan nutritivas como las frescas - y usted no tiene que preocuparse por el deterioro. Entonces, es fácil agregar frutas a su batido de proteínas de la mañana o el yogur, o para agregar verduras a las sopas, tortillas, platos de pasta, y frituras. Mantenga un tazón de fruta fresca en el mostrador de la cocina, y cortar las verduras teniendolas visibles y listas para comer, así lo anima a comer más. Haga una meta de tener una fruta o verdura con cada comida o merienda. Cuando vas a comer, pedir dobles verduras y omitir el almidón, o comenzar su comida con una ensalada o sopa de vegetales coloridos. Y entrar en el hábito de tener fruta para el postre. Si el sabor es lo que te impide comer suficientes verduras, encontrar nuevas formas de sazonar.

Intercambiar en granos enteros de granos refinados
Esta es probablemente una de las maneras más fáciles de mejorar su dieta. Cuando se cambia de granos refinados (como el pan blanco, arroz blanco, pasta refinada, tortillas de harina) a los granos enteros, se obtiene un gran impulso en la nutrición y la fibra, también. Usted puede encontrar contrapartes de grano entero para todos sus granos refinados habituales, por lo que empezar a experimentar con la pasta de trigo integral, arroz integral, tortillas de maíz y 100% de pan de grano entero. Para los platos secundarios, es posible que desee experimentar con otros cereales.

Comer grasas saludables en cantidades pequeñas
Grasas - incluso los "buenos" - Paquete bastantes calorías. Es por eso que usted debe centrarse en la reducción de la ingesta de grasas en general - por la dirección clara de los bocadillos altos en grasa, postres y comidas fritas - y permitirse pequeñas cantidades de grasas saludables para suministrar ácidos grasos necesarios. Frutos secos, aguacate, de oliva y de canola son considerados más saludables que otras grasas, por lo que encontrar maneras de incorporar estos alimentos en su dieta. Aguacate hace un buen reemplazo para la mayonesa o mantequilla, y los frutos secos - en pequeñas cantidades - pueden contribuir grasas saludables para ensaladas, platos de verduras, cereales calientes o yogur. En lugar de los aceites a base de cereales, cambiar a los aceites de oliva o de canola cuando cocine.

Beba más agua y té
Una buena nutrición y líquidos en abundancia van de la mano. El agua tiene muchas funciones en el cuerpo, no el menor de ellos es que ayuda a digerir los alimentos y ayuda a transportar nutrientes a las células. Si usted no bebe tanto líquido como se debe, tratar de fomentar el hábito de mantener una botella de agua cerca durante el día. Si no te importa para el agua, tomar el té en su lugar, o hacer su propia agua, mediante la adición de algunas frutas o rodajas de pepino o hierbas frescas para dar sabor a su agua.

Comer bocadillos más saludables
Comer entre comidas no es una mala cosa si lo haces bien. Una merienda bien elegido puede ayudarle a evitar contraer demasiado hambre entre las comidas (que puede conducir a comer en exceso cuando finalmente no se sienta), y tener una merienda significa una oportunidad durante el día para colarse en un poco de proteína extra, verduras, fruta o incluso algunos productos lácteos ricos en calcio. Idealmente, usted querrá una combinación de proteínas y carbohidratos. Puede ser realmente creativo o puede depender de frutas frescas, verduras crudas con puré de garbanzos, nueces, frijoles y cartones de yogur.

Susan Bowerman es  Director de Formación de Nutrición de Herbalife . Susan es una dietista registrada y un especialista certificado por la Junta en Dietética Deportes.

lunes, 20 de octubre de 2014

Cómo evitar la tentación de alimentos ?


Siempre pensando en la comida?
Hay una muy buena razón para ello. Por su entorno  puede tener la tentación de alimentos en cada oportunidad y no es de extrañar que estés pensando constantemente acerca de la comida.

Cuando se piensa en su entorno - el entorno en el que usted vive, el trabajo y el juego. Todos vivimos en un ambiente de comida muy complejo, en el que nos enfrentamos a decisiones relacionadas con los alimentos y la comida durante todo el día. Es un ambiente que hace que sea muy difícil elegir alimentos saludables - y cada vez más fácil elegir alimentos que no son muy buenos para nosotros.


El Medio Ambiente Alimentos

Su entorno alimentario está formada por todas las influencias sobre sus opciones de alimentos y sus conductas alimentarias. En todas partes estamos influenciados por el hecho de que podemos satisfacer nuestras ansias de grasos, azucarados, alimentos salados de forma rápida, fácil y económica.

He aquí una pregunta para usted. Supongamos que estás haciendo mandados en su vecindario, y como usted está conduciendo, usted tiene un deseo repentino de una hamburguesa o un refresco, o un pedazo de pizza. ¿Cuántos lugares puede pensar en donde se podía parar y satisfacer ese antojo? Ya me lo imaginaba ... Apuesto a que se le ocurrió una buena lista en poco tiempo.

Ahora, responder a esta pregunta: ¿La misma cosa - usted está fuera dando vueltas, y usted tiene un antojo de algunas zanahorias pequeñas, un cartón de yogur, o una pieza de fruta. Ahora, ¿cuántos lugares puedes pensar en donde se puede parar y satisfacer ese antojo? Adelante ... tómese su tiempo ... Voy a esperar.

La presión para comer está en todas partes

Usted se enfrenta a la presión de comer alimentos que usted no quiere (o necesite) todo el tiempo. Entras en el supermercado para comprar algunas manzanas, y alguien muestra gratis salchichas en tus narices. Se hará una parada en su tienda de descuento local para abastecerse de champú, y sus sentidos es asaltado por la vista y el olor de la pizza.

Control del Medio Ambiente de Alimentos

Considere los dos entornos de alimentos en los que opera. Ahí está su "espacio personal" - sobre todo su hogar - y luego está el entorno de los alimentos del mundo en general. Obviamente, usted tiene mucho más control sobre su espacio personal - lo que significa que depende de usted para realizar cambios en su entorno de alimentos en el hogar. En lo que se refiere al medio ambiente el mejor lugar para empezar a ganar algo de control está en la forma de responder a las presiones cotidianas de comer con el fin de resistirse a ellos.

Cómo evitar la Tentación en el hogar

- Mantenga recipientes saludables a mano para que pueda poner comidas saludables sin mucho esfuerzo. Llena tu congelador, refrigerador y despensa con los ingredientes que utiliza con frecuencia.
- Hacer una lista de favoritos con varias recetas fáciles y saludables que usted puede acudir con frecuencia .
- Mantenga los alimentos tentadores - ya sea fuera de la casa en su totalidad, o en recipientes opacos, y de preferencia en estantes altos.
- Mantenga los alimentos sanos visible y de fácil acceso. Mantenga un tazón de frutas sobre el mostrador.
- Determinar las porciones antes de tiempo, y la placa de su comida en la cocina, no en la mesa. Mientras estás en ello, dejar de lado una porción para el almuerzo de mañana.

Cómo evitar Tentación lejos de casa

    - En el supermercado. Haga una lista de compras y atenerse a ella. Si no está en su lista, no ceder a la tentación de alimentos y no lo compre. La única excepción sería si hay una buena oferta de alimentos saludables que usted estaría comprando de todos modos - pero no te dejes llevar por el "compre uno y llévese otro gratis 'de tipo de ofertas a menos que sea algo que normalmente se compra.
- En el trabajo. Planificar el futuro y tener bocadillos saludables en su escritorio como las nueces o nueces de soya, frutas. Otros problemas potenciales en el trabajo: golosinas en la sala de descanso de los empleados y compañeros de trabajo que mantienen los convites en sus escritorios. Tener sus propios bocadillos saludables, y llevar su propio almuerzo tan a menudo como sea posible, es la mejor defensa.
    - Cuando usted está haciendo mandados. Una vez más, planificar el futuro. Lleve agua y bocadillos en el coche si usted sabe que va a estar fuera por un tiempo. Si usted está impresionado por la tentación de comer en las distintas paradas, recordar por qué estás allí en el primer lugar. ¿Fuiste a la gasolinera a cargar gasolina? O comprar una barra de chocolate?  
    - En los restaurantes. Ir al restaurante con una idea de lo que comerás - de esa manera será menos probable que se deje llevar por las descripciones de menú o platos del día. Y si estás con un grupo de personas, trata de ordenar primero para que no se deje llevar por lo que otros están eligiendo comer.

Susan Bowerman es Director de Formación de Nutrición de Herbalife. Susan es una dietista registrada y un especialista certificado por la Junta en Dietética Deportes.